Hacia una educación con sentido de Ser
La Ontogogía es una palabra compuesta por
dos términos conocidos el primero como Ontología que
es la teoría del ser en general y el segundo como
Pedagogía, actividad
humana sistemática que orienta las acciones educativas y de formación.
Una aproximación conceptual de Ontogogía equivale
a decir que para poder educar a los estudiantes primero hay que hacerlos
existir. Hacer existir lejos de ser un acto inmaterial y al margen de la realidad,
es único real que permite que ingrese la existencia y todo aquello que la constituye:
el lenguaje, las emociones, el sentir, la modificabilidad cognoscitiva, la información;
en definitiva, la complejidad del universo que constituye la realidad (Alarcón 2001). Este
conjunto fundador crea una coherencia entre la identidad de la persona, los
saberes, la cultura, la sociedad y la actividad que los produce.
Mientras que la ontología estudia el ser
en sí en cuanto a ente, la gnoseología el ser en cuanto a conocido, la ética el
ser en a cuanto a bueno, la estética el ser en cuanto a bello, en esta reflexión
se intenta abordar el ser en cuanto a
siendo
pero
en al ámbito educativo.
La Ontología es la parte de la metafísica
que estudia el ser en general y sus propiedades trascendentales. Puede
nombrarse como el estudio del ser en tanto lo qué es y cómo es. La ontología
define al ser y establece las categorías fundamentales de las cosas a partir
del estudio de sus propiedades, sistemas y estructuras. Según Husserl la ontología es una ciencia de las esencias
que puede ser formal o material. La primera se dedica a las esencias formales,
es decir, a las propiedades de todas las esencias. Las ontologías materiales
tratan de esencias materiales y se restringen según los modos de sus objetos.
Por tanto, son llamadas también “ontologías regionales”.
En tanto la Pedagogía es un conjunto de saberes que buscan tener impacto
en el proceso educativo, en cualquiera de las dimensiones que este tenga, así
como en la comprensión y organización de la cultura y la construcción del
sujeto.
La pedagogía describe una conducta
específica, socialmente construida, y las acciones combinadas de enseñar y
aprender. El objeto de la pedagogía, no es ni la enseñanza, ni el saber, ni el
alumno, sino la actividad que los reúne.
El tema
central de la ontopedagogía es el Ser tanto del estudiante como
el Ser del docente, también conocida
como Pedagogía de la Coexistencia.
La
educación, en general, se ha basado en una práctica pedagógica de la
no-existencia, en una praxis educativa que se relaciona con otro en este caso
llamado alumno, descrito con una existencia parcial o aparente, y en un dominio
de interacciones con un predominio de la negación de la existencia propia
y la del otro (Alarcón 2001) .
Por lo
general, son más respetados y valorados los estudios destinados a la problemática metodológica de la
educación (cómo desarrollar las habilidades del pensamiento, cómo
contextualizar los aprendizajes, cómo desarrollar inteligencias múltiples en el
aula y todo aquellos cómos que
se consideren efectivos, eficaces y eficientes para mejorar la calidad de los
aprendizajes de los alumnos).
También se manifiesta similar importancia a las problemáticas teleológicas (los fines) y antropológicas.
A la primera, porque nadie duda de la relevancia de los objetivos educacionales
y del currículo que se desprende de ellos; y la segunda porque ¿cómo se podría
reconocer el éxito de las intervenciones educativas, sin tener claridad en el
perfil real e ideal del alumno o del docente en cuestión?
Estas prioridades, si bien todas legítimas, dejan fuera de su
consideración una problemática primordial y previa; la problemática ontológica.
Al margen del actual lugar que ocupa educación,
que solo se preocupa del cómo y de qué; inquietudes que, sin lugar
a dudas, otorgan un cierto estatus en los ámbitos académicos, es hora de preocuparse un poco del sujeto, del
ser, del con quien, del para quién se hace tanto aparente esfuerzo (Alarcón 1981).
Otra forma de describir la educación,
parafraseando a (Edgard Morín 1999), es como una pedagogía ciega, en el sentido que el profesor suele no ver
la red de acciones y retroacciones que constituyen a su alumno: un alumno en la
sala es más que un organismo y su psiquis, es también su entorno. Es hora de
preocuparse un poco del sujeto, del ser, del con quien, del para quién se hace tanto aparente esfuerzo.
Este ensayo plantea que toda reforma, toda innovación
educativa, es inútil o poco efectiva si no se hace una transformación
a nivel ontológico. Se reconoce la necesidad de realizar cada
vez más, un tipo de proceso de enseñanza- aprendizaje, basado en una
ontopedagogía, que establece como punto de partida esencial para todo proceso
educativo la existencia del docente y la existencia del estudiante, en una recurrencia del ser de uno es dependiente y constitutivo del ser del otro.
Resulta conveniente señalar: ¿Qué se entiende por ser
y ser del otro? El ser, en
cuanto ser, es el tema de la ontología o metafísica, que en definitiva estudia
las causas primeras y fines últimos de todas las cosas. Para Maritain es como
el corazón y fundamento de toda la filosofía.
El ser es
lo que trasciende es lo que queda como esencia después de quitar todo accidente
o todo lo que no es ser. Esto se asemeja a lo que explicó Miguel Ángel cuando
se le preguntó cómo había logrado esculpir al David, él respondió: le
quité al mármol lo que sobraba. Miguel Ángel, para encontrarse con el
ser de su David, sólo tuvo que quitar todo lo que no era David. Un educador
debiera tal vez parecerse a un escultor
ontológico, con la capacidad (como principal sentido de acción pedagógica), de
encontrar el ser de su alumno, dejando fuera todo lo que éste no es. En
definitiva lograr que los alumnos sean lo que son, descubrir el “David” que se
encuentra oculto en cada uno de sus estudiantes. (Tomado de Alarcón.P
2005).
REFERENCIAS
Alarcón,
P, (2005) Hacia una pedagogía de la
coexistencia.
Alarcón,
P (2001): “Corazonada”: Manual para desarrollar la expresión afectiva y la
inteligencia emocional”. Arcángel Editores, Santiago Chile.
Alarcón,
Patricio (1981): “Diagnóstico y Antidiagnóstico de las Capacidades de
Aprendizaje.” Revista de Educación Nº 96, Santiago de Chile.
Husserl,
Ideen zu einer reinen Phänomenologie.
Morin,
E. (1999): “Los siete saberes necesarios para la educación del futuro.
Organización de las Naciones Unidas para la Educación , la Ciencia y la Cultura , UNESCO. París,
Francia.